El comienzo de un sueño
Por fin había llegado el día del segundo partido. Cuando a las 11.30 bajábamos las maletas al autobús para dejar el hotel, ya sabíamos que todo iba a ser diferente al jueves. Estaban también a punto de llegar los dos autobuses que habían partido de Zaragoza esta misma mañana. Benito Doblado viajaba como responsable del club, con estos aficionados, y curiosamente ese bus fue multado a su llegada a León.
Daba gusto pasear por la ciudad castellano leonesa, el rojo (del CAI), las banderas aragonesas y las bufandas de nuestro equipo, invadían León. Conforme nos acercábamos al centro, en todas las terrazas había aficionados caístas que saludar. El ambiente era muy similar al que disfrutamos en Granada en aquel quinto partido, una ciudad invadida por los colores de tu equipo…
Teníamos que hacer tiempo hasta las 7 de la tarde, que era cuando el Director de Marketing del CAI nos daría las entradas en el pabellón, pero aunque parecía que faltaban muchas horas, la tradición de las cañas y tapas, hacía mucho más amena esta espera. Sobretodo en un bar que ya probábamos el viernes, junto a la catedral, y que según nos comentaba el camarero, él era la mascota de León. Allí plantamos nuestro cuartel general, y bromeando con este chico pasamos el mediodía comiendo diferentes tapas típicas de esta zona.
Nos adentramos en la ciudad de León, estábamos cerca del hotel de concentración de los nuestros, y allí nos encontrábamos a Alberto Angulo, al que no quisimos dejarle escapar sin hacerse una foto con las camisetas de esta web que lanzábamos para este viaje (ya las veréis en las fotos y como conseguirlas…). Ya no podíamos más, así que pese a que faltaban tres horas para el comienzo del encuentro, un taxi nos llevaba a los cuatro que íbamos entonces juntos hasta las inmediaciones del recinto deportivo, ya invadido totalmente por la afición caísta.
Los bombos y las trompetas permitían escuchar desde muy lejos a los nuestros, pero conforme te acercabas y veías tantas banderas bufandas y camisetas del CAI, las caras pintadas de rojo y blanco… se ponían los pelos de punta pensando en el ambiente que se iba a crear. La intención era recibir el autobús con los jugadores, darles ánimos y transmitirles toda nuestra confianza, pero…
Una tormenta muy intensa con granizo, hacía que todos buscáramos refugio bajo los techos de las taquillas, y del propio pabellón, sin poder recibir como se merecían a los nuestros. Por suerte nos permitían entrar antes al interior, porque ya se estaba acercando la pulmonía a más de uno, con tanta lluvía.
El fondo donde el jueves estaba prácticamente vacío, tan solo las 40 personas que nos desplazamos del CAI ocupábamos parte de las gradas, ahora se convertía en la única zona del pabellón totalmente poblada, con un rojo precioso. Un ambiente de fiesta y apoyo a los nuestros, que desde antes de una hora de comenzar el encuentro les transmitíamos mientras realizaban ejercicios por la cancha. Todo eran gritos, cánticos y por supuesto pitos a los leoneses cada vez que los jugadores pasaban calentando por nuestra zona (el mismo ambiente que tenemos que repetir en Zaragoza desde una hora antes del comienzo, que los propios jugadores nos reconocieron lo bien que les vino).
Aunque poco a poco se iba llenando el pabellón, esta vez no iban a poder callarnos, éramos unos 200 y con muchas ganas de no callar (los efectos secundarios se notaron después en el autobús al comprobar que estábamos afónicos). Ya nos comentaron que por televisión se noto mucho nuestra presencia, pero no es para menos… cuando León parecía que en el primer cuarto podía repetir la misma película del jueves, nosotros más gritábamos apoyando a los nuestros. Por suerte el guión era diferente, y pese al extraño apagón de la luz, que duró bastantes minutos, o que Lescano y Jojo, los dos jugadores lesionados, fueran obligados a quitarse de la banda, para subirse a la grada, rodeados de aficionados locales… pese a todo, nuestros jugadores no solo no se desconcentraron, sino que estuvieron mucho más intensos en defensa, con mejor acierto anotador y conforme se marchaban en el marcador nuestra grada enloquecía.
Ganar un partido de esta forma en un pabellón tan alejado de casa, es una experiencia que os recomendaría disfrutarais en alguna otra ocasión. Cuando a falta de unos minutos para el final, la gente comenzaba a abandonar el pabellón comenzabas a creerte que HABÍAMOS GANADO. La eliminatoria estaba empatada y los nervios acumulados estos días salían en forma de una euforia incontrolable de los 200 caístas que nos habíamos desplazado. Bastantes minutos nos quedamos desde el pitido final con una gran cantidad de cánticos y ánimos a los nuestros (ya veréis los videos, y hay que repetirlo en Zaragoza), que también continuaban a la salida del palacio conforme los nuestros aparecían por la puerta.
Vaya diferencia de caras, respecto al anterior partido, un Vidaurreta pletórico abría la marcha caísta de jugadores, y uno a uno, fueron pasando entre la multitud, recibiendo todo el cariño y agradecimiento de todos aficionados. Los periodistas desplazados de Zaragoza y los responsables del club también tenían unas caras, los Chapulí, o el propio Segura por ejemplo, fiel reflejo de la alegría de todos caístas.
Su autobús estaba aparcado junto al de los aficionados, por lo que pudimos verles recuperar fuerzas cenando, sonriendo, hablando… Y cuando íbamos a partir rumbo a Zaragoza, no entendíamos que hacían bajando de su autobús, y la sorpresa fue mayúscula: Todos los componentes de la expedición rojilla, comenzando por Alberto García Chápuli, y terminando por Segura y cada uno de los jugadores, nos habían hecho un pasillo y estaban aplaudiéndonos… ¡¡¡a nosotros!!! La situación era tan emocionante como increíble, aunque de aquello sacaba una clara conclusión: SI EN ZARAGOZA VOLVEMOS A ANIMARLES COMO LO HICIMOS AYER, ESTAREMOS EN
Ya en la carretera, poco a poco fuimos cayendo dormidos, hasta un poco más tarde de las 6 de la mañana llegar todos al Príncipe Felipe de Zaragoza, el teatro de los sueños, donde a partir de este martes se escribe la nueva historia del CAI Zaragoza.
Una experiencia inolvidable la que hemos vivido, con compañeros infatigables de aventuras, anécdotas y bromas muy divertidas, que quedaran en la intimidad de los que lo vivimos y un viaje que por supuesto no tendrá ningún sentido si no volvemos a entregarnos en cuerpo y alma el próximo martes y jueves en el teatro de los sueños de Zaragoza.
¿Quieres ver los videos de los jugadores del cai zaragoza en leon? Aqui van:
Los jugadores del CAI despiden a los autobuses de los aficionados:
http://www.caizaragoza.net/videos/2007/05/20/los-jugadores-del-cai-nos-despiden-en-leon/
La afición caísta también gritaba Leon, Leon, Leon:
http://www.caizaragoza.net/videos/2007/05/20/videos-de-la-aficion-en-leon/
La afición caísta celebra el final del partido en la grada:
http://www.caizaragoza.net/videos/2007/05/20/videos-de-la-aficion-en-leon/
Pep Cargoll comenta la victoria en Aragón Televisión:
http://www.caizaragoza.net/videos/2007/05/21/partido-leon-cai/
Clasificado en: 2006/07 | 3 comentarios »
Debido a los problemas que tuvimos para conectarnos desde el hotel, tengo que remontarme un par de días para recordar el día de transición, el viernes, antes de contar el fiestón que tuvimos ayer sábado tras conseguir empatar la eliminatoria.