ZARAGOZA NO SE RINDE
Un poco más tarde de las 6 de la mañana regresamos en el tren procedente de León, tras haber sido testigos de esta segunda derrota en los playoffs. Aunque hemos habilitado un espacio donde publicábamos desde la capital leonesa todo lo que hacíamos en el viaje, durante el partido con los Inchas Lleons, ya tendremos tiempo de profundizar un poco más en determinados detalles que no se pueden apreciar por televisión, pero ahora hay que recuperarse del duro golpe, y remontar una eliminatoria, que cuando menos está complicada.
Salíamos con mucha ilusión de la siesta previa al partido, pero las impresiones que nos han dado los jugadores nada más bajar del autobús ya han sido preocupantes. Era como si fuesen a ver a sus familiares, como si estuvieran sin la tensión necesaria en un encuentro de esta clase. Seguramente argumentaran que tenían un exceso de concentración que les hacía estar tan solo en lo suyo, escuchando la música por los auriculares, pero desde fuera no ha sido las sensaciones que transmiten en otros desplazamientos que hemos hecho.
Cuando hemos accedido al interior del Pabellón, la imagen que habíamos captado por televisión de un buen número de asientos vacíos, se volvía a repetir, y mientras que en la grada donde se colocan las televisiones presentaba una buena entrada, la tribuna, y los fondos donde nos habían colocado era preocupante que una ciudad con historia ACB no tenga un poder de convocatoria mayor, y ha sido durante el partido, cuando ya estaba entrada la segunda parte cuando se ha ido completando el aforo, posiblemente al abrir las puertas para darle un mayor ambiente.
La afición local no puede ‘tragar’ a Alfred Julbe, y desde el principio se lo ha hecho saber con una buena pitada y continuos insultos, así como alguna pancarta detrás suyo. El resto de la afición, pese a tener tantos bombos, y estar a pie de pista las peñas, no ha sido la de un ambiente de ‘olla a presión’, y es que durante buena parte del partido éramos más ruidosos los 25-30 aficionados maños que estábamos en uno de los fondos, que el resto del pabellón. Un ambiente que ya estaba bien caldeado por la prensa local, que durante la semana, y en los especiales previos al choque, se había encargado de verter todo tipo de ‘información’ para subir los grados del partido, que nos pintaba como una afición entregada, con los brazos bajados, divididos y que habíamos pasado de idolatrar a Pozzecco a considerarlo un ‘chupón’… Una estrategia que suele funcionar en las ciudades a las que nos enfrentamos, y a ver si con un poco de suerte la prensa local de Zaragoza no muestra su lado amargo, su lado pesimista y hace algún bien por el equipo y juega también la baza de la presión, la épica, y porque no decirlo, por calentar los dos partidos que vamos a disputar esta semana en el Príncipe Felipe.
En lo deportivo todos los jugadores que han jugado durante la temporada regular, no han terminado de dar el salto de calidad que se les esperaba al comenzar los playoffs, con situaciones concretas muy preocupantes y decepcionantes, pero no queda otra que pensar en lo mismo que el año pasado contra Granada, en creer en la remontada y recurrir al IMPOSSIBLE IS NOTHING.
Sin duda la bandera italiana que portábamos era un poco la bandera de la esperanza, de esperar que Pozzecco hiciera un encuentro como el que ha realizado, pero parecía lógico que algún otro tuviera alguna aportación mayor para complementar los impresionantes 30 puntos del italiano, que ha logrado casi la mitad de canastas de todo el equipo, y más de la mitad de la valoración global… Que pena que el triple que nos ha dedicado señalando a la bandera, haya que dejarlo en la anécdota de una derrota, y es que Poz al sentarse en el banco los últimos instantes mostraba un auténtico cabreo, pero por no haber sido capaz de ayudar más al equipo, por no haber sido capaz de hacerles ganar, y no por chiquillerías, por no jugar, por ser sustituido o por no tragar a otros componentes de la plantilla. Es increíble que los jugadores que acaban de llegar a Zaragoza, sean los que más ganas le ponen, y los que ‘parecen’ sentir estos colores de verdad.
Al finalizar el encuentro y con lagrimas en los ojos no era momento de esperar a los jugadores para ver como se suben al autobús, ya que en esta ocasión deberían ser ellos los que nos animasen a nosotros. Unas lagrimas que seguramente ningún componente del club o de la plantilla habrá tenido ni un mínimo amago de llorar, pero tras una temporada como esta, tras los viajes que hacemos, producto de la tensión de todo un partido, de tener que aguantar a los dos impresentables que en todos los pabellones existen con provocaciones consentidas, de estar convencidos de regresar a casa con el empate, de creer ciegamente en este club, en esta plantilla y en esta camiseta, de grandes esfuerzos con la página para todos los caístas durante estos 3 años… Era un poco el mismo bajón de Granada, tras perder en el quinto partido… pero con una diferencia, que con el paso de las horas se va viendo más clara:
¡NO ESTAMOS MUERTOS!
El CAI tiene ahora TRES partidos para remontar la eliminatoria, el martes y el jueves en Zaragoza, y el domingo en el quinto y decisivo encuentro en León. Mientras hay vida hay esperanza, y hay que creer en que esta vez nos van a sorprender, todos juntos debemos animar al equipo hasta que no le quede ‘respiración’ y se acabe el último segundo de la eliminatoria, hay que forzar el quinto encuentro.
León sabe muy bien lo que es perder la posibilidad de ascender en su pabellón… Las últimas temporadas Tenerife o Bilbao se han encargado de recordarles que jugar en cancha ajena no significa no lograr el ascenso con el público en contra… Hay que ir a por todas, y aunque ayer se veía todo negro, y se descartaba la opción de regresar a León en un quinto partido, ahora hay que pensar ya en este quinto.
El club DEBE organizar ya un viaje a León, un viaje como el que los leoneses han preparado para esta semana. SUBVENCIONADO COMPLETAMENTE y que les cuesta a los aficionados DOCE Euros correspondientes a la localidad del Príncipe Felipe, mientras que nosotros hemos disfrutado de invitación de la cancha leonesa, y hemos abonado los casi SESENTA EUROS del desplazamiento en tren. No se puede repetir el viaje a Granada, en el que tuvimos que abonar otro tanto dinero, el club tiene que ser el primero en mojarse, y antes de empezar el tercer partido, tiene que estar pensando en el quinto… Si no confían ellos en los suyos, ¿como vamos a hacerlo los demás? No creer en los gafes o la mala suerte de preparar previamente un desplazamiento, y sobretodo saber que es un auténtico privilegio tener la masa social y la afición maña, y cuando sales fuera te das más cuenta y te sientes más orgulloso. A partir de ahora vamos a pensar en los partidos de martes y jueves, pero el club debe hacer lo propio organizando y subvencionando en su totalidad el desplazamiento del domingo a León en el quinto partido.
Desplazamiento que se va a realizar, porque vamos a regresar a León. En Zaragoza no vamos a permitir que se nos humille, y es que dejar escapar las posibilidades de ascenso en nuestro Teatro de los Sueños, sería todavía más duro, por lo que desde ya mismo todos debemos remar en la misma dirección: Directiva, plantilla, afición y medios de comunicación a calentar estos dos partidos, a confiar en el CAI y a creer en un proyecto, que todavía respira… y mientras hay vida… hay esperanza…
ZARAGOZA NO SE RINDE
Redacción www.caizaragoza.net
Domingo 8 Mayo 2005
Clasificado en: 2004/05

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