DIARIO DEL VIAJE A GRANADA (2ª Parte)

En la primera entrega que os mande ayer os contaba como habíamos llegado hasta Granada, en ese viaje loco hasta tierras andaluzas. Después de recibir a los jugadores a su bajada del autobús, nos juntamos toda la Marea Roja en las puertas de acceso al Palacio para recoger las entradas del partido.

En las escaleras de acceso vemos a Fernando Arcega, que viene a hablar con algunos de nosotros, y se practican toda clase de gritos apoyando a nuestro CAI Zaragoza, pero nunca faltando al Granada ni a su afición… Algo muy digno, plausible, y a lo que estamos poco acostumbrados los que últimamente hemos vivido más del fútbol que del baloncesto.

¡Al gallinero, nos vamos al gallinero!… y es que la zona más alta del Palacio es la reservada para la Marea Roja que vamos subiendo poco a poco las escaleras hasta alcanzar nuestros asientos. Se comienzan a desplegar las pancartas de la Marea Roja, las banderas de Aragón, la albiceleste argentina, y es que ese día si que fuimos una autentica Marea Roja porque toda la afición zaragozana (siempre hay alguna excepción…) pero entre lo equipados que íbamos algunos, los conjuntos que regalaron al autobús del Heraldo y las camisetas rojas de Inchas Lleons que terminaron de equipar a los que no llevaban en nuestro bus, formábamos una marea de gente todos con el mismo color.

El Palacio comienza a poblarse de granadinos hambrientos de baloncesto, y tal y como nos habían informado antes de venir, se vendieron localidades hasta debajo de las piedras. Formaron una autentica olla a presión, y el público de Granada, comandado por el Frente Nazarí, comenzó a apoyar a su equipo desde el calentamiento.

Las gradas supletorias (que igual se podía plantear en Zaragoza tomar medidas similares para agobiar con verdadera presión a los rivales), la gente por las escaleras, por los pasillos… Mientras nosotros no dejábamos de animar, el público no dejaba de acceder y de no dejar vacía ni una butaca.

En la presentación de los equipos ya se podía calibrar el ambiente, y es que los pitidos mientras el speaker local decía los nombres de los nuestros, era igual de ensordecedor que los aplausos y vítores con los que recibían a los suyos (y a las cheerleaders… que a ver si también podemos ficharnos a alguna para subir el nivel… Además de comprobar que repartir miles de camisetas y de aplaudidores suele ser más efectivo que no dar nada…)

El partido ya sabéis de sobra como se desarrolló… Un gran arranque de los nuestros, que nos hacía ver el cielo desde tan arriba del Palacio, una buena reacción local, y tras el descanso el descalabro del CAI que nos dejaba atónitos y con un sudor muy frío recorriéndonos, mientras sin creérnoslo seguíamos animando al equipo pese a las distancias desfavorables.

Cuando la renta era reducida, aunque fuese a menos de 10 puntos volvíamos a ver el camino, y cuando en el ultimo cuarto ellos pasaron varios minutos sin anotar, os juro que pensé que en ese instante el CAI iba a reaccionar. Llevaba toda la temporada pensando que daba igual perder cualquier partido, porque por muy cuesta arriba que se pusiera la cosa tenía la tranquilidad de que lo resolverían más adelante.

Pero esta vez no había margen de error. El CAI no fue superior a Granada, y teníamos que escuchar la fiesta general al pitido del final del encuentro para reconocer que, por lo menos esta temporada, ya no tenía arreglo.

Mientras McGhee se subía a la valla, la afición festejaba el logro del ascenso, yo comenzaba a derramar las primeras lagrimas. No es un trago fácil, tantas ilusiones tiradas por la borda, tantos años esperando volver a estar en ACB, pensaba que esa noche iba a ser histórica para el CAI Zaragoza. Todavía con el pito en la boca, con los brazos tirados, las miradas perdidas, de pie mirando atónitos como la afición celebraba con los suyos la victoria. Quizá fue cuando los granadinos se volvieron a nosotros gritando el nombre de nuestra ciudad con su acento durante unos largos segundos ‘Saragossa, Saragossa’… fue entonces cuando los pelos se me pusieron de punta, y creo que me vine demasiado abajo.

Han tenido que pasar muchos días para poder volver a ver las imágenes del partido, las fotos de esta misma página, entrar al foro… Esos instantes de tristeza en los que nos sacaban del Palacio mientras ellos celebraban su fiesta. En los que un componente del club nos agradecía haber venido hasta Granada, andábamos como zombies por las escaleras del pabellón hasta llegar a la calle y llorar en la misma puerta donde horas antes recibíamos con ilusión a los jugadores caístas.

En esta ocasión no se muy bien porque no quisimos irnos directamente al autobús y preferíamos esperar en la puerta la salida de nuestros jugadores. Quizá para consolarnos mutuamente, porque no estábamos ni para recriminarles, ni para aplaudirles. No es lo mismo perder una posibilidad de ascenso, que una final donde el segundo puesto sabe mucho mejor que toda otra temporada en el infierno.

Fue entonces cuando dos angelitos bajados del cielo en forma de conejitas del Playboy repartiendo publicidad de alguna discoteca, hicieron levantarme del suelo, y cambiar las lagrimas en los ojos por la entupida ilusión de ver a dos chicas guapas rodeadas de caístas, que durante esos minutos me hicieron olvidar el ridículo que habíamos hecho en Granada.

La salida de los jugadores fue con cuentagotas, pero todos con la misma cara que nosotros de tristeza y desilusión. Quizá los argentinos eran los más expresivos, y Ciorciari lloraba con su mujer abrazados a las puertas del autocar. Julbe saludaba a su hermano, Mesa hablaba con toda su familia, Otis se paraba como siempre a firmar autógrafos, y todos se hacían fotos con la afición, pero con ninguna gana de sonreír porque ya eran conscientes de la ocasión que habían tenido.

Al montar en nuestro autobús se respiraba otro aire totalmente contrario al de la ida, y pese a que algunos trataban de tomárselo con humor, ‘al año que viene los mismos precios de abonos’, o ‘por lo menos ya nos hemos quitado a Julbe’… (al fin y al cabo no deja de ser un deporte) otros (incluido yo) no podíamos reprimir la tristeza y más de una lagrima quedaba todavía por salir.

A los pocos minutos, creo que era por Motril, hicimos una parada para cenar y la verdad que ni con comida, ni con bebida se quitaron las penas. Pude acomodarme (por llamarlo de alguna forma) en el incomoda asiento del autobús y medio dormir en un autocar silenciado por la derrota. Los tornillos, la ventana, la poca distancia entre asientos, las piernas dobladas… las horas de cansancio y de viaje se acumulaban y ya pensaba que iba a poder seguir durmiendo hasta que los gritos del resto de viajeros me alarmaron, y es que nuestro ‘Fernando Alonso’ particular, nuestro ‘Fitipaldi’ que estaba a los mandos del volante del autobús le había dado por picarse con un vehículo que circulaba por la autovía… Todavía volvería a despertarme más adelante con otra de las locuras de estos monstruos del volante, cuando se perdían por Madrid, y en un polígono industrial estaban varios minutos dando marcha atrás en sentido contrario… Por cierto ¿he dicho que tardaron muchos minutos y muchas vueltas por Granada hasta encontrar el Pabellón?… Es que se ve que lo del GPS no es demasiado útil si no se sabe utilizar…

Os aseguro que si el viaje de ida se hizo súper corto por lo ameno del pocho, de algún murciano, de las botellas, de los cánticos, de los ánimos… la vuelta se me hizo igual de corta porque estuve escasos minutos despierto.

A la llegada a Zaragoza, bajamos del autobús nos dijimos lo justo, cogimos los coches y a casa a seguir durmiendo esta pesadilla. Todavía tenía la idea de abrir el ojo al mediodía pensando en que todavía teníamos que viajar a Granada y poder traernos el ascenso.

Han pasado los días, hoy me he tragado dos partidos de dos finales, el primer encuentro de los playoffs de Lakers contra Detroit, que por cierto ha comentado en canal plus Oscar Quintana, donde Detroit ha vencido a Bryant, O’Neal y compañía en el Staples Center, y ahora mismo acabo de terminar de ver el segundo encuentro de la final de la ACB donde Estudiantes ha vuelto a estar a punto de vencer al todopoderoso equipo blaugrana. No se que me pasa últimamente que equipo que me gusta y quiero que gane… hoy iba con Lakers y Estudiantes, acaban perdiendo… Espero que el gafe pase y el año que viene pueda hacer más viajes y acabe mandándoos otro e-mail contando como ha sido el ascenso.

Nota web: Os recordamos que están publicadas las fotos del viaje a Granada en dos entregas. Pincha en cualquiera de estos enlaces para ver todas las fotos:

1ª PARTE FOTOS -> http://www.caizaragoza.net/fotos/04-05-28_viaje_granada.php
2ª PARTE FOTOS -> http://www.caizaragoza.net/fotos/04-05-28_viaje_granada_2.php

Diario de un viajero a Granada (2ª parte)
Martes 8 Junio 2004

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