DIARIO DE UN AFICIONADO QUE VIAJO CON INCHAS LLEONS

Ayer me fui a Tarragona desde Zaragoza, para ver el partido de la 33ª Jornada de Liga LEB entre el CB Tarragona (CBT) y el CAI Zaragoza.

Se esperaba que por la cercanía de la localidad catalana con Zaragoza, hubiera una gran afluencia de la marea roja al Pavelló el Serrallo, pero trás el tropiezo en la última jornada frente a La Palma, había podido frenar las ganas de más de uno a viajar.

Contacte con los Inchas Lleons para realizar el viaje juntos y disfrutar con ellos de la fiesta rojilla en la grada.

Vestido con la camiseta de Inchas, con la bufanda del Basket Cai Zaragoza al cuello y las banderas ondeando de Aragón y Argentina emprendíamos el trayecto en tren desde la estación Delicias.

Llegabamos a Tarragona poco más de media hora antes del encuentro, y en el pabellón del Tarragona recogiamos las entradas y accediamos a las gradas, colocandonos detrás de una de las canastas y desplegando todo el colorido rojillo.

Conforme se acercaba la hora de inicio del partido, la afición de Tarragona iba situandose en sus asientos, y se veía a más de un particular con la camiseta rojilla que había viajado con la familia desde Zaragoza.

El partido fue un paseo para el equipo, pero eso ya lo contaréis en la página… Lo que interesa es la fiesta que vivimos en ese fondo. Canticos continuos, aplausos y gritos a favor de los nuestros, mientras los tarraconenses veían con impotencia como los suyos no podían con el CAI Zaragoza que iban aumentando las diferencias.

La primera parte estabamos en la canasta donde anotaban los catalanes, por lo que os podéis imaginar todo tipo de distracciones que buscabamos cuando ellos disponían de tiros libres. Bocinazos, gritos, movimientos de las bufandas… y resultaba eh?

Una vez estás en un pabellón de LEB, entiendes la verdadera potencia del CAI Zaragoza y su entorno. Nada que ver el pabellón municipal de Tarragona, con el Príncipe Felipe de Zaragoza. En el descanso tratabamos de encontrar un bar donde refrescarnos para seguir animando, pero una fría máquina de refrescos era lo más parecido a una cafetería.

La afición de Tarragona se divertía con los canticos, y en algún momento trataban de animar a los suyos, pero el CAI había sentenciado en los primeros cuartos y el lado rojillo era el más ambientado.

En nuestro mismo sector también se sentaba Fernando Arcega, y en la segunda parte lo acompañaba Alberto Angulo, y con los dos nos hicimos fotos una vez terminado el encuentro, deseandonos el mayor de los hermanos Angulo encontrarnos al año que viene en ACB.

El partido concluía y la afición rojilla bajabamos a pie de cancha para despedir a los nuestros, viniendo ellos hacía el fondo a agradecer el incondicional apoyo que Inchas Lleons les presta en todos los partidos.

El tren de vuelta a Zaragoza partía a las 23:25, siendo las 22:40 cuando estabamos ya esperando a los jugadores en la salida del vestuario.

Es curioso estar en las puertas del autobus del CAI, y ver llegar unas motos de Telepizza que traían la merecida cena para cuando salieran los nuestros de las duchas.

Poco a poco fueron apareciendo el cuerpo técnico y jugadores, entrando al autobus trás ser vitoreados por los Inchas y haciendose fotos con la mayoría de jugadores.

El primero en llegar era el americano Otis Hill, que ante los gritos de ‘Otis, Otis’ saludaba y chocaba las manos.

Francesc Sabaté, aprovechaba la visita a su tierra y estaba con su familia antes de subir al bus. Todos fueron pasando entre los Inchas, y saludando y estando muy simpaticos y graciosos…

Los canteranos San Miguel (San Miguel, San Miguel, San Miguel!) y Ereña (Ereña, Ereña, Ereña!), Benito Doblado (Que bonito, que bonito, son los triples de Benito…) que por cierto como las enchufaba ayer… el mágico Dieguito Ciorciari (PIBE, PIBE!), José Antonio Ferrer (Ferrer, Ferrer, Ferrer), Sabaté (Francesc, Francesc, Francesc Sabateeee!), Matias Lescano (Bicho, Bicho!), Javi Mesa (Mesa titular, Mesa titular!), Oscar Gonzalez (Oscar tambien titular! jejeeje… es otra historia…), Alfred Julbe (Julbe, Julbe!), saludando el técnico catalán y el último en llegar al barco rojillo Esmorís, Esmorís, Esmorís…! Al igual que el resto de cuerpo técnico, Rafa, Melendo… Todos ovacionados hasta última hora, jugando con el riesgo nosotros de perder el tren de vuelta.

Una vez dentro del bus, (Que bajen del bus, que bajen del bus!), que Matias decía a los demás que si se animaban, pero ya nos despedimos y no insistimos más, agradeciendo los jugadores la presencia de la Marea Roja en Tarragona.

Llegabamos corriendo al tren de vuelta, pero ni llegó a la hora, y luego salía con retraso. Era un tren de estos de película antigüa, con compartimentos de 6 asientos, puestos 3 enfrente de los otros 3.

Antes de acomodarnos haciamos la pertinente visita al bar para reponer fuerzas con unos ‘peazo’ bocatas calientes de tortilla.

La estancia en un tren de estas carácteristicas tiene su lado negativo, en cuanto a la comodidad, pero dado que llegabamos a las 3 de mañana a Zaragoza lo mejor fueron las compañías y las continuas risas con los personajes que viajan en este tipo de trenes.

Gente medio tumbada en los asientos, diferentes razas, culturas y clases ecónomicas combinadas en los mismos compartimentos, el revisor de película, la chica que no encontraba el billete y se ponía nerviosa buscando por todo su equipaje, el frikie asturiano, y las conversaciones que pasaban de ser la típica de ascensor, de por donde vamos, que retraso lleva, o que poco sueño tengo, a más profundas con nuestra nueva ‘amiga’ que conocimos en el tren… y nos amenizamos mutuamente entre todo el compartimento el trayecto, conociendo nuestras vidas, pero sobretodo sus aventuras amorosas, desamores, pasiones y consejos al más puro estilo ‘hablar por hablar’. Por cierto, Patricia que lastima no habernos dado tu teléfono, messenger… ya sabes que en el foro nos podemos encontrar algún día… o en algún otro tren tan peculiar.

Pasadas las 3 y medía de la mañana estaba ya por Zaragoza y hoy, día de resaca baloncestística para todos y con unas ojeras hasta los pies.

Un día inolvidable de baloncesto, disfrutado con la mejor compañía, además el CAI se sumaba a la fiesta con la victoria… Me costará tiempo olvidar este viaje, el haber conocido a los Inchas, estar tan cerca de un ídolo como Arcega, o como Angulo, chocar la mano con los jugadores del cai… el peculiar viaje en tren… Patricia… :) Tantos y tantos detalles que harán que recuerde este 14 de abril como el mejor partido al que jamas he asistido de baloncesto… pese a la paliza del viaje, y las escasas 3 horas de estancia en Tarragona.

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